Por Isidro García
TERESO MEDINA “ENTREGÓ” ANTES A LA CTM
Bajo el título “El malagradecido le dicen”, me referí al secretario general de la Federación de Trabajadores de Coahuila de la CTM, Tereso Medina Ramírez, quien en diciembre salió con su batea de babas y mostró en todo su esplendor que es un malagradecido.
Como recordara, estimado lector, el líder charro salió con su batea de babas al decir que la CTM ya no está ligada al PRI, que la CTM es una organización sin partido, y que la CTM “está ocupada en hacer una alianza de colaboración con los gobiernos democráticamente electos de la sociedad” en referencia, claro, con la alianza que ha venido tejiendo con Morena.
Como se sabe, abandonaron al PRI el Congreso del Trabajo, el SNTE, el Sindicato de Petroleros, la CROC, el Sindicato de Ferrocarrileros, la FSTSE y el Sindicato del IMSS, y se sumaron a Morena.
La que no ha oficializado su salida del PRI y su ingreso a Morena es la CTM.
Por eso, digo que Tereso Medina “entregó” antes a la CTM, sin ser él el representante nacional y por ello desde hace rato zopilotea al dirigente nacional de la CTM, Carlos Aceves del Olmo.
La razón es que Tereso con “T” de traidor, se adelantó porque él creía, pensaba y se imaginaba que en cualquier momento asumiría la dirigencia nacional cetemista.
Por algo no se le hizo al coahuilense.
HUGO DÁVILA Y CINTIA CUEVAS, OTRA VEZ

Ayer le decía que en las elecciones de diputados locales en el Distrito 11 habría una lucha entre programas estatales y programas federales.
Que por un lado del PRI iría Hugo Dávila, quien ha sido el coordinador de programas Mejora Coahuila en Torreón, y por el lado de Morena, está el esposo de la diputada federal Cintia Cuevas, Fernando Hernández. Cintia fue delegada del Bienestar en Torreón antes de ser legisladora.
Pero también, Hugo Dávila y Cintia Cuevas volverán a verse las caras como ocurrió cuando ambos disputaron la diputación federal por el Distrito en el Distrito 6 de Torreón, y el triunfo fue para la morenista.
Hugo y Cintia ya saben cuáles son los puntos fuertes y débiles de cada uno.
Veremos.
¿QUÉ SERÁ LO QUE QUIERE “EL GORDO”?

Parafaseando aquello de “¿qué será lo que quiere el negro?”, en el magisterio nacional se preguntan “¿qué será lo que quiere “El Gordo?”, en alusión a lo que quiere Alfonso Cepeda Salas, quien “haiga sido como haiga sido”, afilió a Morena a un millón 250 mil maestros sindicalizados, es decir, la mitad de los integrantes de todo el SNTE, un gremio con 2 millones 500 mil maestros.
Si en la campaña nacional de afiliación se superó una cifra de 11 millones de afiliados, esto quiere decir que, solo, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación afilió al 10 por ciento de los afiliados morenistas.
Por eso la pregunta del magisterio nacional “¿qué será lo que quiere “El Gordo”?”.
La respuesta puede estar en este detalle: Cepeda Salas terminó su interinato en febrero de 2024, pidió oportunidad para que éste se ampliara para noviembre del año pasado y hasta ahora sigue muy campante ostentando el cargo.
Es decir, Cepeda está a punto de cumplir dos años como dirigente nacional irregular.
Quizá lo que quiere “El Gordo” es apoyo, protección y en una de esas hasta impunidad.
Nos leemos mañana si Dios quiere.
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