En México el trabajo ya no termina cuando sales de la oficina.
Torreón, Coahuila.- Sigue en el celular. En el chat. En el correo de madrugada. En el mensaje del domingo. Frente a esa realidad, el diputado federal Marcelo Torres presentó una iniciativa para reconocer expresamente en la Ley Federal del Trabajo el derecho a la desconexión digital y frenar el abuso de la disponibilidad permanente.
“El problema ya no es solo la jornada de 48 horas. El problema es que hoy millones de trabajadores viven conectados 24/7 por miedo a represalias. Eso no es compromiso laboral, es presión constante”, declaró Torres Cofiño.
La iniciativa adiciona los artículos 68 Bis y 68 Ter para establecer que ninguna persona trabajadora estará obligada a responder comunicaciones fuera de su horario laboral y que la exigencia reiterada e injustificada de conexión digital será considerada hostigamiento o violencia laboral. Además, se reforma el artículo 47 para que sea despido injustificado cualquier terminación laboral que tenga como causa real exigir el respeto a la jornada o a la desconexión digital.
“Si te bajan puntos por no contestar un mensaje en domingo, eso es abuso. Si te presionan en vacaciones, eso es abuso. Y la ley debe protegerte”, afirmó Torres Cofino. La propuesta también reforma el artículo 61 para reducir gradualmente la jornada máxima semanal de 48 a 40 horas, pero con una premisa clara: el tiempo libre debe ser verdaderamente libre.
“No se trata solo de trabajar menos horas. Se trata de que tu casa no sea una extensión obligatoria de la oficina. Se trata de salud mental, de familia y de dignidad”, subrayó el legislador. México es uno de los países que más horas trabaja en el mundo. La reforma plantea que la productividad no debe medirse por quién responde más rápido a medianoche, sino por resultados reales.
Finalmente, Marcelo Torres lanzó un desafío político directo: “Que quede claro: esta votación mostrará quién está del lado de la gente trabajadora y quién está del lado de la hiperconexión permanente. Morena tendrá que decidir.”
La discusión apenas comienza, pero el mensaje es contundente: El trabajo tiene horario. Y el descanso también debe tener respeto