Efectúan evaluación técnica y posible intervención del INAH
Gómez Palacio, Durango.- El subsecretario de Educación en La Laguna de Durango, Ulises Adame de León, informó que ya se realiza una evaluación técnica sobre los daños señalados en la escuela primaria 18 de Marzo de Gómez Palacio, un problema que, aseguró, no es reciente, ya que desde hace 10 años se había detectado una anomalía relacionada con el terreno.
El funcionario explicó que tras recibir una queja por parte de las sociedades de padres de familia, así como de la supervisión y la dirección escolar, acudieron a verificar la situación, solicitando la intervención de especialistas para determinar si el daño es estructural o si puede corregirse sin comprometer la seguridad del inmueble.
Adame de León detalló que el edificio tiene carácter histórico, por lo que cualquier intervención mayor requerirá la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Subrayó que no se puede realizar ninguna modificación sin el aval correspondiente.
El equipo técnico ya entregó un primer informe en el que se establece la necesidad de realizar estudios más profundos para definir si los daños en la escuela son consecuencia directa de afectaciones estructurales o derivan del colapso de un antiguo sistema de drenaje. Explicó que anteriormente los drenajes eran de barro y pudieron haberse deteriorado con el paso del tiempo, provocando filtraciones que afectaron el subsuelo.
Uno de los puntos que más preocupa es el arqueamiento de una ventana, lo que podría ser resultado de un asentamiento del terreno. Además, en una zona ya se levantó el piso como parte de inspecciones previas.
Como medida preventiva ante los daños el inmueble permanece evacuado y los alumnos toman clases en línea durante esta semana, plazo en el que se espera concluya el estudio técnico. A partir del próximo lunes se tomarán decisiones en conjunto con padres de familia y autoridades educativas.
En el edificio confluyen diariamente alrededor de 2 mil personas, entre estudiantes de tres primarias y jardines de niños, docentes, personal administrativo y padres de familia, por lo que la prioridad, reiteró el subsecretario, es garantizar la seguridad de la comunidad escolar y preservar el inmueble conforme a la capacidad presupuestal disponible.
Finalmente, indicó que primero se deberá definir con precisión la magnitud de los daños para elaborar un presupuesto y determinar si será necesaria una reparación mayor o una intervención específica en el sistema de drenaje. Mientras tanto, algunos maestros permanecen en un área segura del plantel impartiendo clases en modalidad virtual.