Canaco busca diseñar una estrategia para mantener las ventas y evitar el paso a la informalidad
Gómez Palacio, Durango.- Arcenio Alvarado Luján, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) de Gómez Palacio, fijó postura sobre el aumento del 13 por ciento al salario, señalando que, aunque es un porcentaje, el sector empresarial mantiene su respaldo a que los colaboradores tengan una mejor calidad de vida.
El líder empresarial destacó que el incremento al salario mínimo representa un reto importante para los comercios, especialmente para las micro y pequeñas empresas, que deben diseñar estrategias para sostener ventas, mantener operaciones y procurar que todos los actores de la cadena económica resulten beneficiados.
Alvarado Luján reconoció que el aumento salarial, aunado al próximo cambio hacia la jornada laboral de 40 horas, implica un incremento directo en los costos fijos de las empresas, particularmente en el rubro de capital humano. Indicó que, si bien los empresarios están a favor del bienestar de los trabajadores, no se percibe una reciprocidad clara por parte del gobierno federal en forma de apoyos a la iniciativa privada.
Advirtió que muchas empresas, sobre todo las más pequeñas, no tienen la capacidad financiera para absorber incrementos de esta magnitud, lo que puede derivar en cierres, recortes o incluso en el paso a la informalidad. “No se trata de evadir responsabilidades, sino de evitar que el desarrollo económico se frene y que se pierdan empleos formales”, subrayó.
El presidente de Canaco Gómez Palacio hizo un llamado directo a las autoridades federales para equilibrar la balanza y acompañar estas políticas laborales con incentivos reales para los comercios. Entre las principales peticiones mencionó tasas de interés más accesibles en créditos, reducciones en el ISR —que en personas físicas puede llegar hasta el 35 por ciento— y otros apoyos que permitan a las empresas ser más competitivas.
Asimismo, explicó que el aumento, en un contexto donde la inflación oficial ronda entre el 5 y 6 por ciento, suele trasladarse inevitablemente al precio final de los productos y servicios. Esto genera una cadena de incrementos que termina afectando al consumidor, encareciendo el costo de vida y provocando estancamiento en las ventas.
Finalmente, Alvarado Luján reiteró que los comerciantes de Gómez Palacio continúan apostando por el desarrollo regional, pero insistió en que es fundamental que el gobierno federal analice el impacto real de estas medidas y brinde apoyo a la iniciativa privada para evitar riesgos en las fuentes de empleo y fortalecer la economía formal de la ciudad.