Por Isidro García
LOS (GRANDES) GANADORES Y LOS (GRANDES) PERDEDORES
Dice el refrán que “la victoria tiene cien padres, pero la derrota es huérfana” y cae como anillo al dedo sobre los resultados electorales del 7 de junio.
Además de los partidos políticos y candidatos, ganadores y perdedores, están los personajes principales de unos y otros que si bien no aparecieron en las boletas sí aparecieron en el escenario político-electoral.
Sin más, aquí los que consideramos los (grandes) ganadores y los (grandes) perdedores, cuya lista puede ser tan grande o tan corta, según el gusto del lector y del analista.
Por los ganadores, anote en primer lugar al gobernador Manolo Jiménez Salinas.
Por el tema de partidos, a Carlos Robles del PRI y a Lenin Pérez de la UDC.
Diego Rodríguez Canales, subsecretario general de Gobierno y Comunicación Institucional del Gobierno del Estado, y secretario de Operación Política del PRI Estatal.
Y ganaron todos los que participaron en las tareas electorales que contribuyeron al triunfo del PRI-UDC y de los candidatos en los 16 distritos electorales, y de manera particular a las llamadas bases que son las que dan la verdadera fuerza a sus partidos políticos.
Pasamos a los (grandes) perdedores que son muchos por el lado de Morena y del PT.
Por el tema de partidos, a Diego del Bosque de Morena y a Ricardo Mejía del PT.
A las dirigencias nacionales de Morena (Luisa María Alcalde y luego Ariadna Montiel, así como a Andy López Beltrán) y del PT (Alberto Anaya).
Grandes perdedores los senadores Luis Fernando Salazar Fernández y Cecilia Guadiana, así como los diputados federales.
Al líder nacional del SNTE, Alfonso Cepeda Salas, y a los dirigentes de las Secciones 35 y 38 del SNTE, Arturo Díaz González e Isela Licerio Luévano.
Y en esta lista de (grandes) perdedores hay quienes podrían agregar a la Presidenta Claudia Sheinbaum y al ex Presidente Andrés Manuel López Obrador.
¿Usted los agregaría?
De los (grandes) perdedores, hay que anotar a los panistas.
Al dirigente nacional del PAN, Jorge Romero.
A la dirigente estatal del PAN, Elisa Maldonado.
A los diputados federales Marcelo Torres Cofiño y Guillermo Anaya Llamas.
¿A quién más agregaría usted en la lista de (grandes) perdedores?
PRI-UDC, MORENA-PT, NUEVAS IDEAS… ASÍ QUEDARON

1. 684 mil 515 votos que representan un porcentaje del 55.0198 para el Partido Revolucionario Institucional en alianza con la Unidad Democrática de Coahuila.
2. 326 mil 012 sufragios que representan un 26.2041 por ciento para Morena en alianza con el Partido del Trabajo.
3. 73 mil 367 votos que significan un 5.8970 para Nuevas Ideas.
4. 32 mil 392 boletas a favor, que indican un 2.6035 de porcentaje, para el Partido Verde.
5. 26 mil 877 votos (2.1603 por ciento) para el Partido Acción Nacional.
6. 24 mil 496 votos (1.9689 por ciento) para Movimiento Ciudadano.
7. 7 mil 227 votos (0.5808 por ciento) para México Avante.
Puntos importantes:
Morena y PT perdieron en proporción 2 a 1.
Además de Morena, el gran fracaso del Partido del Trabajo.
La sorpresa fue Nuevas Ideas que en su primera participación en un proceso electoral se ubicó en una tercera posición y desbancó a otros partidos nacionales.
El PAN hizo más que el ridículo al situarse en un deshonroso quinto lugar.
EL PAN, RIDÍCULO HISTÓRICO

El que hizo un ridículo histórico fue el Partido Acción Nacional (PAN) que preside Elisa Maldonado, al desplomarse hasta el quinto lugar.
El partido blanquiazul, en el que hay muchos generales y poca, muy poca tropa, obtuvo la mísera cantidad de 26 mil 877 votos.
Tan sólo decir que cualquiera de los candidatos del PRI-UDC obtuvo más de esos votos en su distrito.
Fueron tan pocos los votos que no alcanzó ni siquiera el 3 por ciento de la votación pues apenas sumó 2.1603 por ciento.
Y digo ridículo histórico porque el PAN estuvo a nada de ganar la elección de gobernador en 2017.
Es decir, el partido peleaba los primeros lugares y ahora se fue hasta el vergonzoso quinto lugar.
Ahí están los resultados gracias a su dirigente nacional, el puritano Jorge Romero, quien dijo “no” a las alianzas.
DE “CHICO MARAVILLA” A “CHICO HECHO PAPILLA”

Él se pintaba -y lo pintaban- como “el chico maravilla”.
Como la carta fuerte del PAN.
Y de “chico maravilla” pasó a ser el “chico hecho papilla”.
Sufrió una derrota contundente.
Lo destrozaron.
Como para que no anduviera creyéndose lo que no es.
Se trata de Gerardo Abraham Aguado Gómez (Gerardo Aguado), quien obtuvo la enorme cantidad de tres mil 310 votos, apenas un poquito más que los que alcanzó Juan Pablo Uribe Barraza de Nuevas Ideas con dos mil 919.
Ximena Villarreal Blake (PRI-UDC) logró 39 mil 731 y Lucía Inés Zorrilla Cepeda (Morena-PT) 11 mil 653 votos.
El “chico hecho papilla” no alcanzó ni el 10 por ciento de la candidata ganadora.
A Gerardo Aguado le sobró de soberbia lo que le faltó de votos.
Nos leemos mañana si Dios quiere.
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