Por Isidro García
¿QUÉ PASÓ EN LAS VILLAS?
El pasado 13 de marzo ocurrió un hecho gravísimo en el exclusivo fraccionamiento Las Villas de Torreón, donde fue vulnerado su sistema de seguridad (por el cual los colonos pagan terrenos carísimos en dólares) y se cometió un “robo que salió mal” que derivó en otro hecho aún más delicado como la privación ilegal de dos personas adultas mayores.
Pese a que ha transcurrido más de un mes y a los hechos gravísimos, no ha habido respuestas por parte de las autoridades ni acciones por parte de la administración del fraccionamiento.
De acuerdo al testimonio de una de las hijas y a la denuncia de los vecinos donde ocurrieron los hechos, todo inició minutos antes de las 6.00 de la mañana del día 13 de marzo.
Le decía que el sistema de seguridad fue vulnerado porque para ingresar por los accesos a Las Villas se requiere de un token o identificador, lo mismo que para entrar a cada una de las villas.
De los hechos en comento, un hombre llegó a la residencia de los dos vecinos de la tercera edad (matrimonio) con las supuestas intenciones de robar pero algo imprevisto sucedió.
El adulto mayor logró comunicarse con uno de sus hijos quien al contestar escuchó ruidos pero después la comunicación fue interrumpida.
Se presume entonces que “el robo salió mal” y el intruso sometió al matrimonio al que luego obligó a subir a la camioneta para luego llevarlos hasta el ejido La Concha donde los abandonó.
Los familiares de los adultos mayores y los vecinos de donde ocurrieron los hechos reportan una serie de deficiencias en el sistema de seguridad.
Los vecinos sostienen que lo que ocurrió después expuso fallas inaceptables en la seguridad del fraccionamiento.
EXIGEN INVESTIGACIÓN Y ACCIONES
Ante esa situación, los vecinos de la villa donde ocurrieron los hechos se han dirigido a la comunidad de Las Villas, a la administración del fraccionamiento y a la asociación de colonos para exigir una investigación de los hechos y acciones.
Los vecinos señalan que en Las Villas se pagan cuotas elevadas de mantenimiento y vigilancia por lo que sostienen que tienen derecho a exigir que ese gasto se traduzca en protección real, no en una estructura que falla cuando más se necesita.
Exigencias:
1. Investigación interna inmediata sobre la actuación del personal de vigilancia durante los hechos del 13 de marzo.
2. Remoción del responsable del área de vigilancia del fraccionamiento.
3. Revisión y rediseño completo de los protocolos de seguridad.
4. Capacitación y profesionalización obligatoria del personal de vigilancia.
5. Presentación de un plan de acción con fechas, responsables y mecanismos de seguimiento.
No está por demás decir que son más que justificadas las exigencias de los colonos.
SNTE, NEGOCIACIÓN SUMISA, COBARDE, TRAIDORA…

La del SNTE, que lidera Alfonso “El Panzón” Cepeda Salas, ha llevado a cabo una negociación sumisa, cobarde, traidora… sobre la demanda salarial (2026) para el magisterio nacional.
Por considerarlo de interés para nuestros lectores, reproducimos el interesante artículo del maestro Roberto Bobadilla Marrón:
“Hay anuncios que emocionan… y hay anuncios que conviene leer con lupa. El famoso ‘13%’ entra, claramente, en la segunda categoría.
Porque no, no es un aumento. Es una aspiración.
Y en este país, ya aprendimos que aspirar no cuesta… pero tampoco garantiza nada.
Nos dicen que ‘se espera cuando menos un 13%’.
Y uno pensaría que después de años de rezago salarial, ahora sí viene una corrección seria.
Pero basta revisar la historia reciente para aterrizar:
Cada año se anuncian porcentajes que suenan bien… hasta que uno descubre que no todo es salario, y no todo llega al bolsillo.
Ahí es donde entra el arte fino del maquillaje.
Porque una cosa es el incremento directo al sueldo, y otra muy distinta el ‘incremento global’ que mezcla prestaciones, bonos, ajustes diferenciados y cifras infladas que sirven más para el discurso que para la despensa.
En otras palabras: te venden un número grande… pero lo que realmente recibes es bastante más pequeño.
Y mientras tanto, la realidad es terca.
El salario del magisterio se ha ido achatando con los años.
No crece al ritmo del salario mínimo, que sí ha tenido incrementos reales importantes.
Al contrario, cada vez se acorta más la distancia entre quien tiene una plaza profesional y quien gana el mínimo.
Eso no es justicia laboral.
Eso es pérdida sostenida del valor del trabajo docente.
Y aquí hay que decirlo sin rodeos:
El SNTE no es un espectador… es corresponsable.
Corresponsable por acción, pero sobre todo por omisión.
Por una actitud que, más que defender con firmeza, ha terminado en una lógica de negociación contenida, prudente… o, dicho sin maquillaje, sumisa, cobarde… traidora.
Porque si después de años de ‘gestiones’ los resultados siguen siendo raquíticos, si el poder adquisitivo del magisterio sigue cayendo, si el ingreso ya no alcanza para cubrir con dignidad la canasta alimentaria ampliada de una familia, entonces no estamos frente a una defensa efectiva de los trabajadores.
Estamos frente a una representación que no ha estado a la altura del tamaño del problema.
Y mientras el salario mínimo justamente recupera terreno, el salario docente se rezaga.
Y ese rezago no es casualidad:
Es el resultado de negociaciones que no han logrado o no han querido romper inercias.
Entonces sí, que nadie se confunda: No es un aumento… es una aspiración.
Y expectativa no es compromiso.
Pero hay algo más de fondo ya que cuando una organización sindical normaliza resultados insuficientes, cuando administra la expectativa en lugar de transformar la realidad, termina siendo parte del problema.
Y hoy, con toda claridad, eso es lo que está pasando.
Porque aspirar alto está bien.
Lo que ya no es aceptable es quedarse corto… año tras año”.
No está por demás decir que el maestro Roberto Bobadilla Marrón tiene toda la razón.
Nos leemos mañana si Dios quiere.
EMAIL: isidro.garcia.reportelaguna@gmail.com