Tlahualilo, Durango.- Autoridades de Tlahualilo atienden la emergencia registrada en el ejido Amapolas, luego de que el desbordamiento de canales provenientes del ejido Poanas, en el municipio de Gómez Palacio, provocara una inundación que dejó graves daños en viviendas e infraestructura de la comunidad.
El presidente municipal de Tlahualilo, Alfredo Hernández Martínez, informó que el agua alcanzó hasta 70 centímetros de altura y permaneció estancada durante cuatro días, afectando a más de 30 viviendas construidas principalmente de adobe.
De acuerdo con el alcalde, siete casas colapsaron completamente, mientras que otras presentan cuarteaduras consideradas graves, por lo que se requiere apoyo para su reconstrucción y para reforzar la infraestructura de contención de agua.
Hernández Martínez explicó que el problema no fue únicamente la cantidad de lluvia registrada durante el fin de semana, sino el desfogue de agua procedente del ejido Poanas.
“Con las lluvias que tuvimos la semana pasada, el problema que provocó la inundación en el ejido Amapolas es que no había para dónde correr el agua, ya que la comunidad está como en un pozo”, señaló.
Agregó que cuando en Poanas se realizan labores para desaguar la zona, parte del agua es conducida por canales que posteriormente se desbordan y terminan afectando a Amapolas.
Además de las viviendas, la inundación ocasionó daños en la escuela de la comunidad y en una vivienda ubicada en el poblado Loma Verde. Hasta el momento, las autoridades reportan que no hubo personas lesionadas ni fallecidas.
Para atender la emergencia en Tlahualilo, elementos de Protección Civil, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y representantes de la iniciativa privada participan en las labores de desagüe y atención a las familias afectadas.
Por su parte, el DIF Municipal mantiene la entrega de alimentos y servicios básicos, además de proporcionar baños portátiles a las familias que permanecen en la comunidad.
El alcalde explicó que algunos habitantes se han resistido a abandonar sus viviendas debido a que buscan proteger las pocas pertenencias que lograron conservar tras la inundación.
Ante la magnitud de los daños, el municipio de Tlahualilo se declaró en estado de emergencia y notificó la situación al gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, a quien solicitó apoyo con materiales para reconstruir las viviendas afectadas y fortalecer la infraestructura destinada a contener y conducir el agua.
Hernández Martínez indicó que, fuera del ejido Amapolas, las afectaciones en el resto del municipio fueron menores. Se reportó una vivienda dañada en otra comunidad y diversos encharcamientos en calles.
El presidente municipal reiteró que no se registraron pérdidas humanas y que los daños documentados hasta el momento son principalmente materiales.
Las autoridades municipales mantienen las labores de desagüe y atención a las familias afectadas, mientras realizan la evaluación de los daños para determinar las necesidades de reconstrucción y prevención ante futuras lluvias.