El Coahuilense / Reporte Laguna
Por Daniel Cortinas
Casi cinco hectáreas de pasto, canchas deportivas y salones de fiesta formaban parte del patrimonio de la Sección 38 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), predio que se extiende sobre el bulevar Francisco Sarabia, una arteria de alto flujo comercial que conduce a la colonia ExHacienda La Merced, al oriente de la ciudad de Torreón.
En unos cuantos meses dicho inmueble sindical se redujo a un 10% de su superficie original, tras una serie de maniobras que dejaron 4.5 hectáreas en mano de un grupo empresarial que lo adquirió muy por debajo de su valor, de acuerdo a documentos obtenidos por El Coahuilense Noticias.
El centro recreativo cuenta con alberca y chapoteadero abiertos al público, junto con zonas de asadores y palapas. Es ideal para la diversión en familia. El complejo deportivo tiene canchas de tenis, futbol y softbol, así como oficinas y tres salones multiusos con capacidad aproximada para 150 personas.
La programación de actividades es productiva y tiene alta demanda, pues las instalaciones de la Sección 38 son usadas para realizar cursos de verano y eventos que van desde lo institucional, como conferencias y festejos para el personal, hasta fiestas, bodas, bailes y 15 años.
En los alrededores de La Merced se encuentra consolidado un corredor recreativo conformado por propiedades como el Club Britania, las quintas Sandy, Las Palmas, Ángeles, y Gardenias, entre otras; se trata de una zona ideal para empresarios que buscan desarrollar proyectos inmobiliarios a gran escala.
Pese al alto valor de mercado que tienen los predios por metro cuadrado en la zona, esta reserva territorial de 49 mil metros cuadrados fue vendida el 27 de noviembre pasado por tan sólo 10% de su valor comercial determinado en 174 millones de pesos.
Subdivisión estratégica
En junio del año pasado, antes de que la Dirección de Pensiones de los Trabajadores de la Educación (Dipetre), a cargo de Osvaldo Aguilar, vendiera la propiedad, solicitaron una división en el terreno ubicado en el bulevar Francisco Sarabia, de la colonia ExHacienda La Merced.
De acuerdo con el oficio DGOTU/DAU/01060/25, expedido por la Dirección General de Ordenamiento Territorial y Urbanismo de Torreón que administra Gustavo Muñoz López, el 12 de junio de 2025 se autorizó la subdivisión del predio Fracción terreno Manzana 40, con la clave catastral 039 040 001 000 y una extensión original de 49 mil 805.06 metros cuadrados.
A la Fracción A se le designó gran parte de la extensión territorial, quedando con 44 mil 929.28 metros cuadrados, mientras que la Fracción B quedó reducida a cuatro mil 855.78 metros cuadrados, parte que conserva el Dipetre.
Una ganga
Para la venta, el centro recreativo fue valuado en 14 millones 101 mil 291.10 de pesos; 13 millones 93 mil 252.22 corresponden a los 44 mil metros cuadrados mientras que el valor de la construcción se determinó en un millón ocho mil 38.88 pesos. Agregándole impuestos, el importe total de la operación fue de 18 millones de pesos.
Las escrituras con folio 159735 fueron avaladas por la Notaría Pública No. 99 de Luis Ernesto Sterling Cortina. Aunque dicho predio se encontraba registrado a nombre de la Ditepre, la realidad es que dicha instancia cedió los derechos a otras instancias de la Sección 38 que se encuentran bajo el control de la dirigente Isela Licerio Luévano. Los movimientos intrasindicales posibilitaron la venta del terreno de espaldas a los trabajadores. La operación se concretó con la enajenación de la Fracción A (las casi 4.5 hectáreas) en favor de la familia Flores Leal, propietarios de la empresa Grupo Residencial Leal.
Dicha empresa se dedica a la adquisición, compra y venta de terrenos, así como al ejercicio de toda actividad relacionada con el ramo inmobiliario y de construcción, así como asesorías en licitaciones de obra, de acuerdo a su escritura disponible para consulta en el Registro Público del Comercio.
Los miembros de la familia Flores Leal asociados a la inmobiliaria son Ricardo Flores Leal, Claudia Leal Martínez, Claudia Flores Leal y Leobardo Flores Leal; este último, asociado a otras empresas del sector inmobiliario como Block y Materiales de Torreón, Proyectos de Infraestructura de la Laguna, Grupo Inmobiliario Lemar, Avante Inversiones de la Laguna y Grupo Masma.
Intervención del ayuntamiento
La venta no fue un proceso transparente, sino un movimiento diseñado para favorecer a un particular en el que se ve implicado el Ayuntamiento de Torreón.
De acuerdo con la información obtenida por El Coahuilense Noticias, en el gobierno de Román Alberto Cepeda el director de la Unidad de Catastro Municipal, Arturo Novelo Gurza, redujo sin sustento ni fundamento el valor catastral del centro recreativo.
El valor catastral inicial del predio era de 80 millones 449 mil 544.29 con valor de uso de suelo de un mil 248.86 pesos, lo anterior, de acuerdo al Estado de Cuenta Detallado, emitido por el Ayuntamiento de Torreón el 8 de junio de 2024, con número de folio 36394958, cuya copia posee este medio.
Con la intervención del ayuntamiento y la mencionada Unidad de Catastro Municipal, esta cifra quedó reducida a 13 millones 481 mil 237.67 con valor de uso de suelo de 252 pesos metro cuadrado.
La reducción del valor catastral le permitió a la sección 38 dilapidar el patrimonio magisterial en beneficio de la familia Flores Leal, al venderlo al 10% de su valor comercial determinado en 174 millones 317 mil 710 pesos, a razón de tres mil 500 pesos por metro cuadrado.
Los movimientos registrales asentados en la Dirección General de Ordenamiento Territorial y Urbano del Ayuntamiento de Torreón permiten advertir que la serie de maniobras llevaron poco más de un año.
El historial del registro muestra que el 5 de agosto de 2024 se realizó la conversión a folio electrónico de compra-venta; el 12 de febrero de 2025 se estableció el poder notarial para proceder, el 19 de noviembre del mismo año se realizó el aviso de presentación preventivo y para el 27 de enero pasado quedó inscrito el aviso de presentación definitivo.
Según el portal inmobiliario propiedades.com, una hectárea de terreno comercial aledaño a la zona cuesta entre 38 millones y 40 millones de pesos; bajo esa razón, un predio de cuatro hectáreas y media costaría alrededor de 180 millones de pesos. En el portal Lamudi se oferta un lote de 30 mil metros cuadrados a poco más de medio kilómetro de ExHacienda La Merced, en Felipe Ángeles, y está valuado en 345 millones de pesos.
Esa misma página de bienes raíces tiene en venta un predio en la colonia Gustavo Díaz Ordaz, a 500 metros de La Merced. Se trata de una superficie de dos mil 326 metros cuadrados con un precio de 13 millones 700 mil pesos.
En síntesis, la Sección 38 del SNTE que dirige Licerio Luévano vendió el centro recreativo de cuatro hectáreas y media por cinco millones de pesos, poco más de lo que cuesta la quinta parte de una hectárea en zonas aledañas de ExHacienda La Merced.